Gerardo Nicolás Miranda, Carlos Ignacio Figueroa, José Carlos Granado, Benito Horacio Ibáñez y Alejandro Raúl Pereyra son los nombres de los paceños que murieron en el conflicto bélico de 1982.
El 2 de abril de 1982 comenzó el único conflicto armado que tuvo a la Argentina como beligerante en la historia moderna, después de las guerras del siglo XX. En los 74 días que duró la Guerra de Malvinas, hasta la rendición de Puerto Argentino el 14 de mayo de 1982, murieron 649 combatientes argentinos. De esos 649 héroes, cinco eran de José C. Paz.
El 2 de mayo de 1982 perdieron la vida tres paceños: el Cabo 2º Gerardo Nicolás Miranda y los conscriptos Carlos Ignacio Figueroa y José Carlos Granado, cuando el Crucero ARA General Belgrano fue hundido por las fuerzas británicas.
El hundimiento del General Belgrano
El General Belgrano vigilaba el teatro de operaciones en el Atlántico Sur fuera de la zona de exclusión -es decir, fuera del área restringida en la que las naves podían ser atacadas- cuando fue alcanzado por dos torpedos disparados desde el submarino nuclear Conqueror.
El barco argentino se fue a pique en el lapso de una hora. De sus 1.093 tripulantes fallecieron 323, incluyendo a los tres combatientes paceños. No todos murieron durante el torpedeo británico. Muchos perdieron la vida a causa de naufragios o de las gélidas temperaturas del Océano Atlántico tras haber abandonado el Crucero.
Los últimos sobrevivientes del General Belgrano fueron rescatados del mar el 4 de mayo por el buque polar hospital ARA Bahía Paraíso.

Hasta el 9 de mayo, el Bahía Paraíso -uno de los cuatro barcos argentinos que participaron del rescate- continuó recuperando balsas vacías o con sus tripulantes fallecidos. Un día más tarde se produjo un nuevo hundimiento de una embarcación argentina, donde dejó su vida otro paceño.
Un civil de José C. Paz
El contramaestre Benito Horacio Ibáñez iba a bordo del buque mercante Isla de los estados, que realizaba apoyo logístico, navegaba con destino a Puerto Mitre -en la costa oriental de la isla Gran Malvina- y fue hundido el 10 de mayo de 1982 cerca de la isla Cisne, una pequeña isla ubicada aguas adentro del estrecho de San Carlos, entre las dos grandes extensiones terrestres del archipiélago de las Malvinas, las islas Soledad y Gran Malvina.
Los cañonazos de la fragata británica HSM Alacrity provocaron la explosión y el hundimiento en pocos minutos del Isla de los Estados, que cargaba alimentos, abrigo, municiones, combustible y vehículos. De los 24 tripulantes del buque mercante argentino fallecieron 22. 15 eran civiles, entre ellos el contramaestre Ibáñez. La mayoría murió a causa de la explosión de los tanques de combustible del barco y unos pocos naufragaron en el intento de evacuación en balsas salvavidas.
Un día antes del final
El sargento primero Alejandro Raúl Pereyra es el otro héroe de José C. Paz caído en las Islas. Murió el 13 de junio de 1982, horas antes de que el general Mario Benjamín Menéndez, nombrado gobernador de las Malvinas por la dictadura que entonces presidía Leopoldo Galtieri, firmara la rendición ante el general inglés Jeremy Moore.

Pereyra, que era sargento del Batallón Logístico Nº 10 de Villa Martelli, se desempeñaba en La Usina, un taller y depósito de combustible de las fuerzas armadas argentinas en la isla Soledad. Un compañero y coterráneo suyo, el excombatiente paceño Alberto Sosa lo definió como alguien con “una sapiencia que lo hacía sobrevivir a la hora de arreglar armas y transporte”.
Durante el bombardeo final a Puerto Argentino, los proyectiles británicos cayeron sobre el taller La Usina, ubicado en el aeropuerto de la capital de las Islas Malvinas. Por ser una zona de depósito de combustible, no se creía que fuera a ser blanco de bombardeos, incluso en esos momentos en los que arreciaban los ataques previos a la capitulación.
No obstante, las bombas cayeron sobre el taller y alcanzaron a Alejandro Pereyra y sus compañeros Pedro Larrosa, Juan Hernández y Néstor Casas. Los heridos fueron cargados en una camioneta Dodge y trasladados al Centro Interfuerzas Médico Malvinas. Pereyra y Larrosa murieron. Los restros del paceño descansan hoy en el Cementerio de Darwin, en las Malvinas argentinas.
(Con información del Museo Histórico de José C. Paz y El Equipo de Tea y Deportea).